Recuerdo
por allá en los años sesenta, en mi comunidad donde me formé, crecí y me
convertí en un ciudadano normal o una persona de bien, a una familia
constituida por los padres, dos varones de 13 y 14 años y dos hembras de 15 y
17 años.
En esos tiempos, la cultura mantenía a los varones
en la calle y a las hembras que no pasaban de la puerta de su casa. Cada calle
formaba su pandilla de varones, y a veces una pandilla de otra calle sometía a
la pandilla de otra calle. En cuanto a la familia que previamente nombré,
sucedió una vez que sus dos muchachos fueron sometidos por otros integrantes de
otra pandilla. Les quitaban el dinero que les daban para la merienda del
colegio, los golpeaban de vez en cuando para que hicieran cosas favorables a la
pandilla dominante, prácticamente fueron sometidos, algo así como lo que hoy
día llaman "Bulling".
Uno de
los muchachos era amigo mío y me contaba con absoluta molestia el proceder de
su padre en cuanto a su problema. “Mi papá nos obliga a defendernos, aún
sabiendo que esa otra pandilla está constituida por cuarenta muchachos
verdaderamente malos”, pero, y tu no le has dicho esos a tu papá –le dije- su
respuesta fue “enfréntalos” –me dijo mi papá-. En esos entonces los padres
tenían influencias en su comunidad, y podían resolver los problemas muy
rápidamente, pero, él no tenía esa voluntad.
Establezco
esta pequeña sección de la historia de mi barrio para referirme a algo muy similar
que ocurre en la Venezuela actual. Nosotros el pueblo(similar al amigo
oprimido), estamos siendo sometidos por un sinnúmero de malas personas llamadas
comerciantes(la pandilla dominante) de arriba, del medio y de abajo, quienes
nos oprimen, nos vejan, nos estafan y nos roban en materia de comercio.
El
Presidente de la República(El Padre) conoce de esta situación y nos dice “enfréntelos
y haga valer sus derechos”, pero señor Presidente “Son muchos y malos,
seguramente terminaré en un hospital por la paliza que puedo recibir”.
Diosdado,
Bernal, Mario Silva y otros nos dicen “adelante
chamo, el poder está en el pueblo”, o “la revolución te apoya, solo el pueblo
salva al pueblo”. Armado de estos valores y fuerzas espirituales, volteo a
enfrentar a los malos, ¡oh, cuál es mi
sorpresa cuando veo a los malos hechos millones!, Yo contra cincuenta
bachaqueros inmundos esperando mi valiente reto, claro, pienso en ese momento: “Me
inmolo o paso el trago amargo”, tengan la seguridad que preferí lo segundo, por
lo cual estoy escribiendo.
Ahora
bien, y a manera de propuesta Presidente, en vista de que si no hace algo
extraordinario en las próximas horas, los 1.800 Bs S. de la pensión no servirán
para nada.
Presidente,
los abusadores están por todos lados, paso a comentarle a ver si esto no se lo
han informado sus “aliados, los bates quebrados que tiene usted a su lado y
quizás le engañan o no le informan lo que ocurre aguas abajo”.
Fíjese
Presidente, ayer estuve en Catia a comprar carne y resultó ser que los “hijos
de puta” la tenían a 270 Bs. S, me fui a la Candelaria y la cosa era igualita.
Mi
exesposa requería de Losartán Potásico, resultó Sr. Presidente que ese medicamento
cuesta 335 Bs. S solo diez(10) pastillas, es decir, si requieres del
tratamiento de un mes tendrás que pagar casi 1000 Bs. S, más de la mitad de la
pensión. El Miovit, vitaminas esenciales para una buena salud cuesta 1700 Bs.
S., es decir una pensión.
No solo
le hablaré de precios en los comercios, sino también de los inmundos “ruleteros”(comerciantes
del transporte), esto está pasando en las líneas que transportan pasajeros
hacia Guarenas y Guatire(amén de otras líneas en Venezuela). Los HDP cobran
cinco(05) Bs. S, cuando el pasaje debe se
3 Bs. S.
Y así señor Presidente, le puedo narrar de múltiples
sucesos sobre especulación, irrespeto a la lista de los productos regulados(en
Catia medio cartón de huevos a 110 Bs S,), violación de las ordenanzas
municipales y convivencia ciudadanas.
¿Qué hacer?, desde mi
punto de vista Sr, Presidente, es cambiar su política de “mano suave a mano
dura”, tiene que dejar de un lado el criterio de “no podemos atropellar al
pueblo”, o “el poder reside en el pueblo”, o “solo el pueblo salva el pueblo”.
Le están faltando al respeto, meta preso al de arriba, al mediano y al de
abajo. Deporte a miles de extranjeros sobre todo colombianos que desde hace
mucho tiempo nos atropellan, se benefician de nuestro país y “hablan pajas
enormes de usted y de la revolución Bolivariana”, Catia y Petarte están minados
de estos especímenes que tanto daño ocasionan a nuestra patria. Depórtelos coño,
y déjese usted, Diosdado y otros principales del chavismo de estar hablando que
“debemos prepararnos para recibir a muchos hermanos colombianos”, esa gente no
son nuestros hermanos Presidente. Cuando ha visto usted a “Colombiano pelando
bolas en Venezuela”, nunca, porque colombiano apoya a colombiano, en cambio
venezolano no apoya a venezolano, esto es otro problema que hablaremos en otros
ar
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