Yo también estoy muy preocupado por la trayectoria que
está tomando nuestra patria, donde cada día los problemas se duplican. En mi
caso solo escribo en materia de sociedad, es en esta área que me siento cómodo
escribiendo, en vista de que vivo las experiencias, nadie me las cuenta.
El día 07 de enero del 2015 escribí un artículo por el portal Aporrea,
titulado: "!Estoy viendo el despeñadero, cuidado!", el cual resumo e
invito a leer en vista de que la situación país analizada en dicho artículo aún
está vigente y es aún más grave..
La Patria está siendo "manoseada" como lo cantó y canta en
inmenso Alí Primera, además, La Patria está fracturada, violada, agredida,
mancillada, traicionada y vejada a lo ancho y largo de su extensión. Es por
esto que debemos enfocar temas neurálgicos y en lo posible proponer soluciones.
En este artículo me enfocaré en algo que ya he escrito en otros portales y
en mi libro digital cuyo título es: "Las Patas Flojas del Chavismo"
publicado en Amazon. A saber, me referiré a la Policía Nacional Bolivariana.
Se supone que en toda sociedad la policía está hecha, diseñada y
constituida como un elemento de la sociedad que participa activamente en
materia de orden de acuerdo a las normativas vigentes para dicha sociedad. De
una manera práctica y sin entrar en los aspectos filosóficos que más bien
confunden y hasta desinforman, y a mi leal saber y entender concibo a la
policía como aquella fuerza que de una u otra manera me restituye mis derechos
como ciudadano en caso de que éstos sean violados, así mismo, la concibo como
ese elemento de la sociedad que vigila el ambiente en el cual participa activamente
esa sociedad o comunidad, con la capacidad de detectar las anormalidades que
vayan contra el orden público, la buena convivencia de los ciudadanos, y el apoyo
a los ciudadanos cuando éstos lo requieran.
Concibo a la policía como un cuerpo con mucha mística, y con vocación de
servicio, formados como individuos que entiendan que los ciudadanos deben ser
objetos de cuido y respeto, que cuando un ciudadano requiera de sus servicios,
éste debería ser visto como el jefe, a quien hay que apoyar.
El policía debe entender de la dinámica social, los problemas que pueden
presentarse entre miembros de una misma comunidad, y además entender que su rol
es mediar y tratar de solucionarlos en sitio.
Concibo a la policía como un cuerpo que está en la calle, patrullando,
conociendo a sus pobladores, entendiendo qué tipo o perfil tiene dicha comunidad,
si es una comunidad apática, emprendedora, amistosa o peligrosa entre otras
características.
Concibo a la policía como humanitaria, pero no pendeja, el policía debe ser
como lo referencia la biblia cuando Jesús les habló a sus discípulos: “Sean
mansos como palomas, pero, astutos como serpientes”, el policía debe ser “un
psicólogo” en potencia, debe tener empatía o la capacidad de colocarse en los
zapatos del otro, claro, siempre con el marco de la ley por delante.
El policía debe tener la capacidad y habilidad de socorrer a unos
ancianitos que necesitan pasar una calle, hasta enfrentarse con una banda
delictiva. En definitiva el policía debe ser “Un Ciudadano Ejemplar”. Su
lenguaje debe ser claro, no contaminado con los distintos estilos repugnantes que
usted escucha en el país, su porte debe ser marcial, que el mismo no atropelle,
pero comunique seguridad al ciudadano. Debe escuchar para luego actuar, salvo
aquellos casos donde no sea posible cumplir con este procedimiento.
Mi pregunta ahora, ¿es nuestra policía así?, para mi está alejada de todo
lo que he escrito, comenzamos porque la policía no realiza PATRULLAJE, lo cual
es necesario en la Venezuela de hoy día, con el patrullaje se resuelven muchos
problemas, por qué un ciudadano tiene que denunciar a unos infractores que
estén irrespetando la paz de otros ciudadanos por intermedio de fiestas
escandalosas que se extienden hasta la calle, ¿no les parece que mediante el
patrullaje la policía tendría la oportunidad de detectar esta infracción?. El policía
armado con la ley resolvería el problema en sitio, y con esto, se evitaría
entrar en procesos burocráticos, ineficaces e ineficientes y muchas veces cargados
de vicios, al acudir a otras instancias que nada resuelven.
Dónde está el humanismo de nuestra policía si siempre están en sus
comandos, la gente está en la calle, no en sus comandos, los problemas se
suceden en las calles, no en sus comandos.
Aún más, soy del pensar que la policía debería ser también comisionada al
combate contra los especuladores que tanto daño hacen hoy día contra el pueblo.
Si la policía estuviese en la calle, el ciudadano tendría con mayor certeza un
apoyo contra los especuladores, por ejemplo, en mi artículo anterior publicado
en este portal Aporrea, describí cuando los pasajeros de Guarenas y Guatire
fuimos estafados por los “ruleteros” de las camionetas, ¿qué hubiese ocurrido
si tuviésemos un comando policial cerca, o una patrulla, o unos policías de a
pié, y que estos policías estén preparados en distintas materias para la
atención y defensa de los ciudadanos?, seguramente nuestros derechos no fuesen
violados.
Para finalizar soy de la idea de emprender un nuevo proyecto de
reestructuración, adecuación, nueva formación del policía que contemple lo que se
ha especificado en este artículo, revisión de procedimientos, objetivos, y metas.
Esto último habla de la eficaz herramienta, técnica o metodología conocida como
Reingeniería de Procesos. Es urgente tener una policía “que exista”. Así mismo,
deben revisarse ciertos criterios que impiden el eficaz desempeño de una
policía, como lo es “…el patrullaje atenta contra el pueblo…”, criterio este
que he escuchado en boca de encumbrados personajes y funcionarios públicos.