EL INCREIBLE MUNDO DE LAS IES.
Este nuevo Blog se constituye en un articulado que narra las distintas vivencias,
experiencias y situaciones extrañas que se suceden en nuestra república
Bolivariana de Venezuela. La pretensión es, crear un Blog con el mismo nombre.
Deseamos que sea un instrumento de denuncia y/o reflexión, y que mediante él, las autoridades, las
instituciones, el pueblo y la sociedad en general encuentren un amigo, un
orientador, o un instructor que les guíe en el logro de sus objetivos
ciudadanos. Cada artículo del Blog destacará alguna situación que pueda ser amparada con alguna palabra que comience con la letra I, por ejemplo: Irrespeto, Incapacidad, Inepto, Irresponsabilidad, pero también Ies positivas:
Este, el primer artículo describe
un atentado, o falta de respeto grave a las personas de la tercera edad y con
discapacidad, ocurrida el día 12 de septiembre de 2018 en el entorno de las
7:15 pm, por el personal del metrobus que cubre las rutas Lídice y Manicomio.
Este primer artículo se llamará:
IRRESPETO PROFUNDO…¿Quién nos puede ayudar?.
.
Son aproximadamente las 7:15 pm
del día miércoles 12 de septiembre de 2018, nos encontramos haciendo las
respectivas colas en los sitios determinados, la cola de las personas con
discapacidad y tercera edad con aproximadamente 7 personas, y la cola con las personas sin
problemas de discapacidad y no de tercera edad(aún cuando, hay muchas personas
que siendo de la tercera edad hacen sus colas), con aproximadamente 50 personas
o más.
Me estoy refiriendo en este caso
a la cola para el metro bus que va a Manicomio. Llega el metrobus y para
sorpresa de las personas en condición especial, un individuo muy joven, con
franela roja tipo metro(aún cuando no era del metro) obstaculizó el acceso a la
cola de la tercera edad, no permitía el acceso y decía, “solo los de la cola”.
A todas estas y sorprendido por dicha actitud, dejé mi lugar(de quinto) para
acercarme y ver qué sucedía.
El ciudadano en cuestión, tenía
los dos brazos extendidos impidiendo el acceso de nosotros, pregunté al
conductor si este joven era personal del
metro de Caracas(Venía con el metro bus), no respondía, por lo cual intenté
forzar mi ingreso, pero el muchacho se puso más rígido, el conductor cerró las
puertas delanteras y abrió las traseras. Algunas personas de la cola de “Los
Normales”, arremetieron contra mi, en vista de que tampoco pudieron ingresar.
El metro bus se llenó, y ninguno
de los abuelos y abuelas pudimos ingresar, lo último que vi tanto del conductor
como del abusador muchacho fue la risa de satisfacción tal vez por habernos
impedido subir.
Con suma molestia me dirigí a la
caseta donde están los supervisores del metrobus, llegué por supuesto alterado
y molesto, pero, conservando el respeto. Le señale a las dos personas que allí
estaban quienes se identificaron como supervisores del servicio del metrobus, y
les relaté lo sucedido. Mi planteamiento estuvo centrado entre otras cosas, en
que el tratamiento preferencial incluía “el no hacer cola”, que prácticamente
era un derecho adquirido, además de la forma “Malandra” con que fuimos
atropellados por los funcionarios del metro.
Este par de ciudadanos
identificados como supervisores, en primera instancia defendían la actitud del
conductor, luego fueron cambiando, les
recordé que tenían padres y madres quienes también podían ser víctimas
de este tipo de atropello. Sostenían que el sistema de Metrobus no tenían
colectores. Regresé a la cola y otra señora fue hacia la caseta poner también
la queja. Esos fueron los hechos.
Toca ahora hacer el análisis de
los hechos.
La actitud del conductor del
metrobus vía Manicomio demuestra su aprobación al atropello que recibimos de
parte de amigo, aliado y supuesto trabajador del metro. Este conductor no
detuvo la unidad como lo hacen todos los conductores, que es, la puerta
delantera del metrobus, la coincide con el poste que señala la parada, lo paró
aproximadamente dos metros antes del punto señalado, esto muestra su intención
de atropellarnos para hacernos difícil el acceso.
El mismo cierre de la puerta delantera
y apertura de la trasera también señala su mala intensión de afectarnos. Lo
mismo se destaca en la actitud, comentarios y gestos de los supervisores,
cuando en primera instancia defendían la actitud del conductor, y
posteriormente nada hicieron en profundizar los hechos.
Existen dos testigos de los
hechos, lamentablemente la gente se dispersa y todo queda sin efecto.
Reflexiones.
¿Es acaso mentira que nosotros las
personas con discapacidad tenemos beneficios en los servicios que presta el
sistema Metro de Caracas?.
El Metro bus tiene más de diez
años en servicio y es conocido por todos de los privilegios con que contamos
los abuelos y abuelas máxime si somos discapacitados.
¿Es ético que a mis setenta años
reciba un atropello y abuso por un muchacho que simuló ser personal del Metro y
con el consentimiento de conductor y los supervisores?
¿Dónde está el trato humanizado
que habla el sistema Metro de Caracas?
¿Será que de ahora en adelante
vamos a recibir maltratos por el personal del Metro de Caracas y sus Malandros
contratados para intimidarnos?.
¿Será verdad que estas personas señaladas
en este informe no tienen madre, ni padre?
¿Cómo se explica que un muchacho,
quizás de 18 años atente contra los abuelos, esto implica que está en formación
un verdadero Monstruo?.
Como lo he reclamado en otras
oportunidades, al personal del metro bus que hacen servicio para Manicomio y
Lídice, sobre lo molestoso que resulta de escuchar a todo volumen las músicas
de su preferencia(unas veces la basura del regeton, otras salsa), pareciera que
ahora ó no se forman como es debido, o no existe capacitación de este personal
sobre la forma como deben tratar al ciudadano.
Finalmente, por el bien del
sistema Metro y de la Patria, los gerentes de esta instituciones deberían
comisionar a expertos en seguridad a que localicen a los señalados y den una
respuesta al infame atropello.
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